Programa 5 Va de Tranki, 12 dic 2018. Va de Bach.

El programa del 12 diciembre lo he dedicado a Johann Sebastian Bach (1685-1750), probablemente el compositor más productivo y prolífico de la historia de la música. Sobre la obra de Bach se pueden hacer multitud de programas, de hecho en Radio Clásica hay un programa semanal de una hora de duración exclusivamente dedicado a la música de Bach (la hora de Bach), con lo que imaginaros.

Así que me ha resultado difícil hacer una selección, seguramente con el tiempo dedicaré uno o dos programas más a Bach. Dicha selección la he hecho de los discos que tengo por casa, que son una pequeñísima muestra de toda la discografía de Bach, que es casi inabarcable. Y lógicamente de las piezas más conocidas, de las que a su vez también son una pequeña muestra. Aquí tenéis el acceso al podcast del programa en ivoox: Va de Bach

Fuente Wikipedia, Retrato de Bach por Elias Gottlob Haussmann en 1746

Y he empezado por un disco que contiene las variaciones Goldberg y el Pequeño libro para Ana Magdalena Bach, a cargo del pianista franco-rumano Andrei Vieru, en el sello Hamonia Mundi, editado en 1998.

En realidad las dos obras son originales para clave y/o clavicordio (que no es lo mismo, pero es igual, lo dejamos aquí), ya que el piano por entonces no estaba maduro, y esta interpretación es al piano. El piano fue una evolución del clave, que se llamaba pianoforte en italiano, en el clave original no podía haber variaciones en la intensidad del sonido, en el que clavicordio sí, aunque muy débil, y en el pianoforte sí de una forma ya completa, el nombre en italiano viene de piano (suave), y forte (fuerte), y luego se quedó con el nombre reducido.

En cuanto al intérprete, Andrei Vieru, es un tipo curioso, músico, escritor de temas filosóficos, pintor, matemático (podéis acceder a su interesante página web, pagina oficial de Andrei Vieru )

Portada del disco de Andrei Vieru en Harmonia Mundi, fotografía Frank Horvat

Del Pequeño libro para Ana Magdalena Bach, he seleccionado una de las piezas más conocidas de toda la obra de Bach, el preludio en do mayor, BWV 846.

El nombre de la obra completa parece que viene de un libro que regaló Bach a su segunda mujer, Anna Magdalena, en el que había transcripciones de piezas suyas y también recolección de otros autores o anónimas.

Con Anna Magdalena tuvo 13 hijos, después de haber tenido 7 hijos con su primera mujer, de la que enviudó, ¡en total 20 hijos! , ¡no solo era prolífico componiendo el amigo Johann Sebastian!. Parece que lo de enviudar ya venía de familia …. copio-pego de un texto de Luis Suñen en un disco libro sobre Bach

(Texto de Luis Suñen) “En 1694 murió su madre, Maria Elizabeth, y su padre, Johann Ambrosius, contrajo nuevas nupcias con Barbara Margaretha Keul, quien había enviudado ya dos veces. La tercera fue muy pronto, pues a los tres meses de su nueva boda murió el padre de Johann Sebastian”

Anna Magdalena Bach, en sección de grabado de Christian Friedrich Boetius

Esta es la imagen de Anna Magdalena Bach, pero si accedemos a la imagen completa nos encontramos con la siguiente, que es ciertamente inquietante ¿que hace el pollo ese con barbas y con una serpiente zascandileando por la falda de la señora esposa de Bach?

fuente Wikipedia, dominio público. Grabado de Christian Friedrich Boëtius (1706-1782)

Después he seleccionado tres piezas de las variaciones Goldberg, en concreto la famosísima aria que da comienzo a dichas variaciones, luego la variación 9 y la variación 21. Me han parecido las más tranquilitas y a mi de las que más me gustan. El primer biógrafo de Bach contó que estas variaciones las hizo para que un clavicenista, un tal Golberg, las interpretara para una persona importante al que servía, que tenía insomnio y las tocara toda la noche. Pero luego parece que esta historia no es real, y se quedó con ese nombre.

Son variaciones de corta duración, en torno a un minuto, sobre armonías similares, unas lentas y otras rápidas.

En uno de los programa previos que hice, el dedicado al piano (pianito tranki), hablé de Glen Gould y comenté que era un intérprete muy controvertido, porque solía cambiar mucho el tempo de las piezas. De hecho, versiones clásicas de Gould de Beethoven o Mozart a mi, la verdad, no me convencen, prefiero interpretaciones más ortodoxas. Pero mira tu por donde, en este caso sí me gusta más la versión del aria de las variaciones Golberg de Glen Gould (me refiero a la de 1981, que es la que tengo porque las grabó dos veces: en 1955 y esta de 1981). Aquí tenéis un enlace al aria de las Variaciones Golberg interpretada por Glen Goulg.

Ejemplo Aria variaciones Golberg, Glenn Gould 1981

(nota: al acceder al podcast veréis a la derecha en “Más del programa” otros podcasts de ejemplos de grabaciones de las variaciones Goldberg a cargo de Glenn Golud y Andrei Vieru)

En relación con las variaciones Golberg, hay una novela maravillosa, La balada del abuelo palancas, de Félix Grande (poeta y flamencólogo), donde aparece en plan realismo mágico Bach para tocar las variaciones Golberg en el lecho de muerte de abuelo Palancas, y lo cuenta de una manera super bonita, de hecho, de ahí me vino el interés por esta obra de Bach, antes de leer esta novela, que me encantó, pues la verdad, solo había escuchado una vez las variaciones Goldberg y no les había pillado el puntito (sinceramente ahora tampoco a la obra completa, pero a la mitad de las piezas más o menos sí, me parecen de los más sugerente y bonito de escuchar, pero ya se sabe, la variedad está en el gusto)

Portada de la novela “La balada del abuelo Palancas” de Félix Grande

Después pasamos a una de las obras más conocidas de Bach, una autentica maravilla, el Concierto para dos violines en re menor BWV 1043. En el programa anterior,  dedicado a Django Reinhardt(Djangoterapia) os puse una versión del primer movimiento, a cargo de Stephane Grapelli y Django Reinhardt. Y ahora va el original y completo, los tres movimientos.

Es la versión del grupo café Zimmerman, grabación de 2003, grupo especializado en música barroca (Página oficial de Cafe Zimmermann)

El programa continúa con otra pieza maravillosa, el Aria para Contraalto n.º 39, Erbarme Dich, mein Gott (apiadate de mi, Dios Mío), a cargo la Ensemble Orchestral de Paris bajo la dirección de John Nelson, y la contraalto Stephanie Blythe.

Luego seguimos con el Concierto de Brandemburgo nº6, quizá uno de los menos conocidos de los Conciertos de Brandemburgo. La versión es la del grupo Le Concert des Nations en Alia Vox, grabación de 1991, Dirección Jordi Savall

Por cierto, que Jordi Savall escribió un artículo muy interesante justificando su renuncia al Premio Nacional de Música y en defensa de la importancia del patrimonio histórico artístico. Aquí tenés el artículo: (“Música & humanismo”, El País, Babelia, 8 nov 2014, pag 17), y ya de paso me hago un poco de publicidad a mi mismo, ya que en otro blog hago una reflexión sobre el patrimonio histórico tecnológico haciendo uso de las acertada palabras de Savall (“una reflexión …. “).

De todas formas, sí quiero comentar algo sobre algunos críticos o comentaristas musicales, algo pedantes en mi opinión, de esos que escriben para leerse ellos mismo pensando que bien escribo (se tanto que cuando hablo, me escucho y aprendo), de sus textos se deduce que la música clásica debe ser para las élites, y también debe ser seria y trascendente, lo que, en mi opinión, ha influido en alejar a mucha gente de la música clásica. Me refiero en concreto al texto que viene en el propio disco de Alia Vox, de un tal Gilles Cantagrel, del que os transcribo alguna selección:

En este concierto, […] Bach trata el claroscuro con tanta inventiva como la mostrada al jugar con otras obras con los coloridos contrastados” […] .

En todo el tema, el Allegro juega sobre un bordado del acorde perfecto en compás de danza noble. Si bien la estructura de esta parte adopta a grandes rasgos la aternancia tutti-soli, la labor contrapuntística está llena de entradas fugadas, cánones, con oposiciones de masas y matices.”[…]

Bach confía para el movimiento central en el trío formado por el bajo continuio y las dos violas, que se reparten una melopea meditativa y muy fluida compuesta por completo sin vueltas ni repeticiones.

[Respeto al Allegro dice]

El estribillo es lanzado por una anacrusa de las dos violas al unísono, un tema que salta en violentas síncopas

(Gilles Cantagrell, reseña en disco de Alia Vox)

En fin yo creo que estas palabras se comentan por si mismo sobre la tontería que hay a veces en torno a la música clásica. Al tal Gilles habría que recordarle que este tipo de textos publicados en la información asociada a un CD no son ni deben ser clases de musicología a nivel avanzado.

Las memeces que dice este pollo, me recordaron un cuento genial de Cortazar, al que podéis acceder aquí: Lucas y sus clases de español. Os recomiendo su lectura, es muy corto, porque además de que te partes de risa, es muy ilustrativo sobre el uso inadecuado del lenguaje en plan pedante cantamañanil.

Otro cuento genial del mismo Cortazar sobre la tontería que hay en la supuesta seriedad de los conciertos de clásica es Lucas y sus desconciertos.

Además, este texto del tal Gilles me parece un ejemplo perfecto de lo que Alan Sokal llamó “imposturas intelectuales”, en un libro buenísimo del mismo título, donde desmontaba con humor y rigor los supuestos escritos sobre filosofía de la ciencia de otros autores, que tienen que oscurecer premeditadamente su lenguaje para dárselas de trascendentes, y que en realidad no dicen nada interesante.

Ojo, no todos los críticos son así, sin ir más lejos hay dos buenos ejemplos de textos rigurosos y accesibles, sin pedanterías innecesarias, son los de Juan Ángel Vela del Campo y Luis Suñén, en sendos discolibros de Bach, que son los de las imágenes siguientes.

Y para acabar, como en el primer programa, dedicado a la sintonía (Programa . La sintonía de Va de Tranki: Bach, Davis, Waits ), puse los tres primeros movimientos de la Suite para violonchelo solo de Bach, intenté completar en este la audición con los otros tres movimientos, pero como me enrollé diciendo alguna parida que otra, pues no dio tiempo a que se oyeran todos, así que aquí van los tres últimos movimientos, (versión de Jehan-Guihen Queyras).

Suite nº 1 para chello solo Bach, movimientos 4, 5 y 6

Por último, una recomendación, la de un libro del gran Douglas Hofstadter en el que  habla del uso por parte de Bach de la recursividad en su música (recursivo hace referencia a que puede repetirse o aplicarse de forma indefinida). Y compara la recursividad de Bach en la música con la Escher en la pintura o la de Gödel en la matemática, haciendo uso de muchas paradojas de la cultura popular como la del mentiroso ( “Yo siempre digo la verdad”. “La frase anterior es mentira”) o la del que pide un deseo al genio de la lámpara diciéndole: “Deseo que no se cumpla mi deseo”. El título del libro ya nos da una idea: Godel, Escher, Bach. Un Eterno y Grácil Bucle.

¡ojo! No es un libro fácil, requiere tiempo  y dedicación, pero el esfuerzo merece la pena.

Si os fijáis, sin necesidad de saber de música, es cierto que muchas composiciones de Bach parece que giran en torno a la misma melodía y parecen entrar en bucle, de forma similar al del muchos grabados de Escher.

W.C. Escher. Print Gallery, 1956 , fuente:wikipedia

Sobre esta litografía de Escher hay algún video de lo más interesante, por ejemplo este: Escher y el efecto Droste

En la Literatura también hay ejemplos muy curiosos sobre el uso de la recursividad, por ejemplo en Historia de una escalera de Buero Vallejo, o volviendo a Cortazar en uno de los cuentos del genial Cronopios y Famas, el denominado “Historia”, que por ser tan corto transcribo completo a continuación:

Historia (Historias de cronopios y famas, Julio Cortázar)

Un cronopio pequeñito buscaba la llave de la puerta de calle en la mesa de luz, la mesa de luz en el dormitorio, el dormitorio en la casa, la casa en la calle. Aquí se detenía el cronopio, pues para salir a la calle precisaba la llave de la puerta.

Y ya para acabar, volviendo a Hofstadter, enunció una ley a su nombre,  en el libro citado, que dice más o menos que cualquier tarea te llevará más tiempo del previsto, incluso cuando se tiene en cuenta la Ley de Hofstadter.

Esta entrada que estoy finalizando es un ejemplo, calculé que me llevaría una tarde hacerla, pero pensé, tengo que aplicar la puñetera Ley de Hofstadter, luego me llevará una tarde y media mañana, pero como incluso aplicando la propia ley también llevará más tiempo, pues lo que me llevó hacerla se fue prolongando en el tiempo, así de forma recursiva hasta el infinito. Pero claro tardar infinito tiempo en hacer algo es no hacerlo, diréis, y esto es una paradoja porque la entrada está aquí y la estáis leyendo. En realidad no hay tal paradoja, porque lo que yo tenía previsto escribir aquí es mucho más de lo que usted, desocupado lector, está leyendo, luego es cierto que estoy tardando infinito tiempo, que es como decir que no lo he hecho. En realidad lo que esta usted leyendo, desocupada lectora, es solo una muestra fractal de lo que tenía en la cabeza, y así podría seguir escribiendo, y ustedes leyendo, hasta el fin de los tiempos, pero como ya estoy algo cansado de estar aquí haciendo el gilipollas pues sanseacabó (lo que me recuerda un chiste de Mafalda, en la que la madre le dice a su hijo Guille ¡sanseacabó! y no se si Felipe o Miguelito le preguntan a Mafalda que ha pasado y esta dice no se, pero algo se ha sanseacabado …… ) ¿veis como se cumple la puta Ley de Hofstadter? podría seguir así in aeternum cual variación Golberg.

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